Negociando con terroristas
Enero 2, 2007
A lo largo de hoy he podido dedicar un buen tiempo a ordenar mis ideas sobre la negociación con terroristas, a cuenta de la sorpresa que se ha llevado el presidente Zapatero con la bomba de barajas. En este sentido creo que es muy recomendable leer el libro publicado por el Instituto de Empresa sobre técnicas de negociación, “Negociar para CON-vencer”, de -junto con dos autoras más – Pilar Galeote (vieja amiga mía aunque ella seguramente no se acuerde de mi). Para analizar una negociación es interesante conocer la teoría (muy trabajada) existente sobre la materia.
Dicho esto, mis ideas básicamente son:
(1) No se puede conocer a los interlocutores, algo fundamental en la negociación, pues lógicamente si la banda terrorista está en activo muchos de ellos permanecen en la clandestinidad.
(2) Se desconoce la capacidad de representación que las personas con las que se negocia tienen realmente, pues su firma carece de valor cuando no está refrendada por ningún vínculo formal que obligue a la organización como tal; por lo tanto, incluso llegando a un acuerdo, no se tiene ninguna garantía de que sea asumido por toda la organización.
(3) Para que, además, el acuerdo sea “cumplible” por las dos partes ambas han de vencer (win to win) lo que plantea serios problemas éticos y morales (cuando no futuros problemas legales) a los que actúan en nombre del Estado y del pueblo español; y sobre todo provoca la ira legítima de las personas que han sufrido la barbarie en sus carnes.
De estas tres ideas, creo que la segunda es la más interesante. Cuando se negocia con los representantes de una banda terrorista como ETA, lógicamente se negocia con tres, cuatro o cinco personas. Si recordamos que en los últimos dos años se ha detenido a más de 500 activistas, parece claro que resultará difícil la aceptación de lo pactado por el 100% de la organización. Cuando a ello se une la inexistencia de obligaciones formales y la mente podrida de quién decide meterse a terrorista me parece imposible que a través de una negociación pueda lograrse la rendición de una banda terrorista como ETA.